
Historia de Vida - Milvia Criollo
Esta joven sotareña nació el 9 de julio de 1989, en el campo, en una vereda cercana a Paispamba, la cabecera municipal, pero la mayor parte de sus casi 20 años los ha pasado en el sector urbano. Ella es la mayor de tres hermanos y de sus padres, Lida Neida y Eloy, personas humildes y laboriosas, recibió ejemplo de trabajo y de amor por el campo.
La totalidad de su vida académica transcurrió en el mismo colegio. Desde que la primaria era conocida por toda la población simplemente como Escuela Caldas. Milvia Zuleima se acercó al colegio para salir de allí sólo cuando obtuvo su título de bachiller en 2008 y debió dejar a su comunidad para desplazarse a Popayán en donde fue acogida por la Universidad del Cauca.
Durante la primaria tiene claro que no tuvo una inclinación definida por las actividades relacionadas con el agro, pero desde que se in:ió en la secundaria empezó a interesarse por los proyectos agropecuarios y a participar activamente en ellos en todas sus etapas de manera que en poco tiempo ya conocía los elementos necesarios para la planeación, formulación y ejecución de proyectos afines con lo que se proponía la Institución Educativa. Empezó trabajando en proyectos con gallinas, luego se vinculó a otro proyecto con cerdos, siguió trabajando con truchas y finalmente con ganadería y de esa manera llegó a comprometerse con todos los proyectos que se adelantaban en el grado que iba cursando, para formarse ideas claras acerca de la totalidad del quehacer agropecuario.
Al referirse a lo que significó para ella la llegada del proyecto lid erado por el CREPIC, Fortalecimiento de un sistema pedagógico—productivo de ganadería doble propósito semi intensiva con énfasis en producción de leche en la Institución Educativa Agropecuario Integrado Sotará, a su colegio dice:
“Primero me abrió las puertas, el camino, para hacer realidad mis sueños..Yo decía: después de aquí, del colegio, qué? Mi pensamiento era seguir, pero me preguntaba, cómo será? Con la llegada del proyecto al colegio supe que si me dedicaba iba a obtener algo grande.”
Al ser beneficiaria de una de las becas otorgadas por FUNDACLOMBIA, Milvia Zuleida, ahora estudia Ingeniería Agropecuaria en la Universidad del Cauca, y no sólo se siente realizada sino que proyecta sus sueños y ejercicio profesional a su comunidad. “Con lo que yo aprenda en la universidad aspiro a ser útil para mi comunidad y para mi familia. Paispamba produce mucha comida pero parte de ella se pierde o se desperdicia porque no sabemos como transformarla. Como ingeniera aprenderé a producir y a transformar y así podré seguir liderando procesos como los que adelantaba cuando estudiaba en el colegio. Quiero prepararme bien para regresar allá a dar frutos. Cuando termine mi carrera quiero seguir fortaleciéndome, preparándome cada día más... cuanto una más aprenda va a ser más productivo y va a ayudar más a la sociedad
De su vocación profesional da buena cuenta el hecho de que siendo apenas primípara en la universidad ya está vinculada a un proyecto productivo en la institución. Orgullosa de ello cuenta lo siguiente: “En la universidad nos hicieron una prueba. Nos pusieron a sembrar una era. Ahí era donde uno decía, sí es verdad lo que quiero o eso no es lo mío... yo fui la primera que acabé mi era; ya tengo mi semillero.. sembré pimentón y en estos días ya está para transplantar... ¡ Estoy en mi juego ahí...!”
Su mensaje al CREPIC, FUNDACOLOMBIA y la OIM, instituciones cooperantes en el proyecto, es el siguiente:
“Primero, muchas, muchas gracias por la oportunidad que nos están dando. Que nos sigan apoyando, que lo que hacen por nosotros no es en vano; que deben sentirse muy orgullosos de nosotros que les vamos a responder muy bien en todo.”
Sin duda alguna en Milvia Zuleida su familia, sus condiscípulos y su comunidad, tienen una figura con un futuro muy promisorio.
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